

Quizás hayas oído hablar del llamado Síndrome de Alienación Parental (SAP). Se presenta como una teoría para explicar supuestas manipulaciones de madres o padres hacia sus hijos e hijas en contextos de separación o conflicto. Pero hay algo que debes saber con claridad: el SAP no existe.
No tiene base científica, no está reconocido por ninguna institución médica o psicológica y fue inventado por una sola persona sin respaldo académico. Pese a ello, se ha utilizado en juzgados e informes para poner en duda la palabra de niños y niñas y culpabilizar a madres protectoras cuando han denunciado violencia.
El SAP es una forma de violencia institucional: convierte el dolor en sospecha, silencia a la infancia y protege a los agresores.
Aunque la actual ley de infancia (LOPIVI) ya menciona que no deben aplicarse teorías sin aval científico, en la práctica todavía se siguen usando. Por eso pedimos que la futura reforma de la ley prohíba de manera expresa y con sanciones claras no sólo el SAP, sino cualquier pseudodiagnóstico que vulnere los derechos de los menores.
