El sinhogarismo exige soluciones estables, no respuestas de emergencia puntuales

El sinhogarismo exige soluciones estables, no respuestas de emergencia puntuales

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada queremos volver a señalar una realidad que se repite cada vez que llega un temporal: la respuesta institucional frente al sinhogarismo sigue siendo puntual, improvisada y condicionada por la urgencia.

Ante la previsión de lluvias, el Ayuntamiento ha decidido abrir de nuevo el polideportivo Paquillo Fernández como recurso nocturno de emergencia. Una medida que, en términos estrictamente humanitarios, es necesaria y se agradece, porque ninguna persona debería quedarse a la intemperie en estas circunstancias. Pero no podemos obviar sus límites ni normalizarla como solución.

Las personas que viven en la calle no necesitan sólo un espacio ocasional donde resguardarse durante dos noches. Muchas ni siquiera acuden a estos dispositivos temporales por miedo a perder el único lugar -un portal, un banco, un rincón- que han conseguido convertir en “seguro”. La falta de continuidad y de garantías genera desconfianza y expulsa, de facto, a quienes más protección necesitan.

Desde una perspectiva de derechos humanos, reivindicamos una planificación estable, sostenida en el tiempo, que ofrezca seguridad, continuidad y dignidad. No dispositivos que se activan durante tres o cuatro días, sino recursos permanentes a los que se pueda acudir con la certeza de que no desaparecerán a la semana siguiente.

Esta demanda no es nueva. Forma parte de un conjunto de reivindicaciones que llevamos tiempo señalando y que hoy cuentan con un amplio respaldo social. La petición difundida y recogida recientemente por El Independiente ha superado ya las veintiocho mil firmas, una cifra que evidencia que no estamos ante una reclamación aislada, sino ante una exigencia colectiva.

El sinhogarismo no puede seguir abordándose sólo cuando el tiempo empeora. Requiere políticas públicas estructurales, compromiso institucional y una mirada que sitúe la dignidad y los derechos de las personas en el centro.