

El abandono de los derechos sociales en Granada sigue teniendo consecuencias directas en la vida de miles de personas. Mientras la normativa reconoce derechos fundamentales -dependencia, vivienda, apoyo psicológico, protección en la infancia, acompañamiento social- la realidad continúa marcada por la falta de personal, recursos insuficientes y demoras inasumibles.
Las profesionales de los servicios sociales llevamos meses advirtiéndolo: no hay respuesta para quienes dependen de cuidados, no hay alternativa habitacional para quienes se quedan sin techo, no hay suficientes psicólogas para atender la salud mental, no hay recursos para una atención adecuada en la infancia y hay que esperar meses para recibir un apoyo social que se necesita de inmediato.
Esta situación no sólo supone una vulneración de derechos. También genera sufrimiento, sobrecarga profesional y un agotamiento estructural que afecta tanto a las usuarias como a quienes sostenemos el sistema público de protección social.
Por eso, Granada vuelve a la calle. Porque necesitamos más personal y más recursos públicos. Porque no podemos permitir que los servicios sociales sigan funcionando bajo mínimos. Porque garantizar los derechos sociales no es opcional.
La Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores de Derechos Sociales convoca una nueva concentración el viernes 31 de octubre, a las 10:00 horas, en la Plaza del Carmen, para exigir una respuesta política a la altura de las necesidades de la población.
