

Otra compañera ha sido asesinada por hacer su trabajo. Ha ocurrido este martes en O Porriño (Pontevedra). La trabajadora, de 48 años, fue encontrada muerta en el domicilio de una pareja mayor a la que prestaba asistencia. Todo apunta a que fue asesinada por el marido de la usuaria con un objeto contundente.
Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada queremos expresar nuestra profunda tristeza, rabia y solidaridad con su familia y sus compañeras.
Es inaceptable que una trabajadora del sector social pierda la vida en el ejercicio de su labor. No es un caso aislado ni un suceso inevitable. Es el resultado de un sistema que no protege a quienes sostienen la vida. Un sistema que permite que profesionales del trabajo social trabajen muchas veces solas, sin protocolos de seguridad, en entornos precarios, inseguros o directamente peligrosos.
No basta con condenar este asesinato. Exigimos garantías. Exigimos condiciones laborales dignas y seguras. Exigimos que nunca más una compañera tenga que morir por cuidar.
