

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada expresamos nuestro apoyo al Colegio Oficial de Trabajo Social de Almería, que ha denunciado públicamente el acto organizado por el Ayuntamiento de Almería y la Fundación Unicaja para la entrega de material escolar a familias en situación de vulnerabilidad.
El Colegio de Almería ha alertado de la gravedad de convertir en gesto mediático lo que debería ser un derecho garantizado. Y compartimos plenamente su postura. Ninguna familia debería ser exhibida para justificar una acción institucional o para vestir de solidaridad lo que, en realidad, evidencia una carencia de políticas públicas sostenidas.
Convertir la necesidad en escaparate no es política social. Es caridad revestida de buena intención.
El Trabajo Social no puede ser cómplice de prácticas que exponen la vulnerabilidad de las personas, porque nuestra profesión se sostiene en principios éticos inquebrantables: la dignidad, la privacidad, la confidencialidad y el derecho a la igualdad de oportunidades.
La pobreza no necesita cámaras. Necesita justicia social. Repartir material escolar de forma puntual no sustituye las becas, las ayudas al estudio ni la garantía de acceso universal a los recursos educativos. Los derechos sociales no se agradecen: se garantizan.
Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada exigimos que este tipo de actos no se repitan tampoco en nuestra provincia. Reivindicamos una acción social pública basada en derechos, no en gestos; en políticas estables, no en titulares. Porque la dignidad no se reparte ni se exhibe. Se garantiza cada día con servicios sociales fuertes, con recursos suficientes y con profesionales que trabajan con rigor, ética y compromiso.
