No hay lugar para el odio: frente a las propuestas xenófobas que quieren manchar nuestra sociedad

No hay lugar para el odio: frente a las propuestas xenófobas que quieren manchar nuestra sociedad

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada queremos expresar con toda claridad nuestra posición ante los discursos y planes que la ultraderecha española, representada por Vox, ha puesto sobre la mesa en los últimos días. El partido de Santiago Abascal no sólo ha recuperado la vieja retórica racista del “ellos contra nosotros”, sino que ahora da un paso más: habla sin tapujos de deportar a millones de personas, incluyendo a quienes han nacido ya en nuestro país.

Es un proyecto político que bebe directamente de los movimientos más oscuros y peligrosos de la extrema derecha europea. No es casual que utilicen el término “reemigración”, importado de Alemania, donde neonazis y empresarios ultranacionalistas planearon expulsar a millones de personas que, según su criterio, no estaban lo suficientemente “asimiladas”. No es casual tampoco que retomen la teoría conspirativa del “gran reemplazo”, con la que se pretende justificar el miedo y el rechazo al diferente, fabricando enemigos internos.

Quieren que normalicemos algo que es inasumible: que se pueda apartar de la sociedad, por la fuerza, a quienes no cumplen un ideal étnico, cultural o religioso que sólo existe en la mente de quienes desprecian la diversidad. Quieren que aceptemos vulnerar derechos fundamentales para mantener una supuesta “pureza” nacional. Eso, además de inhumano, es propio de regímenes totalitarios y responsables de crímenes históricos que Europa conoce bien.

Desde el trabajo social, desde la defensa de los derechos humanos y desde la convicción profunda de que una sociedad democrática se mide por cómo trata a las personas más vulnerables y diversas, nos situamos al frente, sin ambigüedades, contra estos discursos de odio. No hay equidistancia posible. Frente a quienes pretenden retroceder décadas en dignidad, en convivencia y en justicia social, seguiremos trabajando cada día para construir comunidades acogedoras, solidarias y respetuosas con todas las personas, vengan de donde vengan.

Porque ninguna sociedad avanzada puede permitirse mirar hacia otro lado cuando se señala con el dedo a millones de seres humanos y se habla abiertamente de “procesos de reemigración masiva”. Y porque no olvidamos que nuestra labor, como profesionales y como ciudadanía, es proteger la dignidad y los derechos de todas las personas, sin excepción.