

Desde la comisión de emergencias del Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada queremos compartir una reflexión necesaria en momentos como el actual: ante situaciones de alto impacto social, como el reciente accidente ferroviario en la provincia de Córdoba, la forma en la que se comunica y se difunde la información es también una forma de intervención.
La proliferación de rumores, datos no contrastados y contenidos sensacionalistas no sólo genera desinformación, sino que incrementa la angustia de las personas afectadas y dificulta el trabajo de los equipos profesionales que están actuando sobre el terreno.
Por ello, hacemos un llamamiento a la responsabilidad colectiva: contrastar las fuentes, evitar la difusión de bulos y priorizar siempre una comunicación respetuosa, rigurosa y centrada en el cuidado.
Aunque desde Granada no constan personas directamente afectadas, consideramos importante ocupar el lugar que nos corresponde como profesión comprometida con la ética, la prudencia y la protección de la dignidad en contextos de crisis.
El trabajo social también se ejerce desde la palabra y desde el silencio necesario.
