Un equipo sanitario de calle para acabar con la atención fragmentada a las personas sin hogar

Un equipo sanitario de calle para acabar con la atención fragmentada a las personas sin hogar

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada queremos expresar públicamente nuestro apoyo a la iniciativa impulsada por un grupo de médicas y médicos residentes de medicina de familia de Granada que, a partir de su experiencia directa en la calle junto a entidades sociales, han decidido dar un paso más y proponer un cambio estructural en la forma en la que el sistema sanitario público atiende a las personas sin hogar.

El proyecto nace del trabajo voluntario desarrollado en los centros de salud de Almanjáyar, Casería de Montijo y el Albaicín, donde profesionales en formación comenzaron a acompañar a las asociaciones que atienden a personas que viven en la calle. De esa experiencia, y también de un proceso de investigación, surge una constatación clara: la atención sanitaria que reciben actualmente estas personas es fragmentada, reactiva y, en demasiadas ocasiones, llega tarde.

La propuesta plantea la creación de un equipo sanitario de calle, inspirado en modelos que ya existen en el ámbito de la salud mental y en experiencias internacionales como los consultorios de Arauá en Brasil. Este equipo está formado por una médica de familia, una enfermera y una trabajadora social, y tiene una doble función claramente definida.

Por un lado, acercarse a las personas allí donde viven, en la calle, para evaluar su situación de salud, detectar problemas físicos y de salud mental, y ofrecer una atención adaptada a su realidad. Esto incluye algo tan básico -y a la vez tan inaccesible para muchas personas sin hogar- como garantizar el acceso efectivo al sistema sanitario: tarjeta sanitaria, asignación de médica de familia y seguimiento continuado.

Por otro, el equipo asume una labor clave de coordinación. Coordinación con el resto de dispositivos del sistema sanitario público, especialmente con las urgencias hospitalarias y extrahospitalarias, a las que esta población acude de forma reiterada por falta de alternativas. Y coordinación, también, con las entidades sociales que ya trabajan en la calle, para avanzar hacia una atención sociosanitaria integral y no compartimentada.

Desde el trabajo social sabemos que vivir en la calle acorta drásticamente la esperanza de vida y multiplica los problemas de salud, tanto físicos como mentales. Sabemos también que la exclusión residencial no es sólo una cuestión de vivienda, sino un factor determinante de desigualdad en salud. Por eso, consideramos imprescindible avanzar hacia programas específicos que rompan con la lógica actual, basada en intervenciones puntuales, descoordinadas y profundamente ineficaces.

Este proyecto no sólo es viable, sino necesario. Supone reconocer que el sistema sanitario debe adaptarse a las realidades más complejas, y no al revés. Supone, además, situar el trabajo social como una pieza central en la atención a las personas sin hogar, aportando mirada comunitaria, acompañamiento y coordinación interinstitucional.

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada apoyamos firmemente esta iniciativa y animamos a las administraciones públicas competentes a asumirla, dotarla de recursos y ponerla en marcha. Garantizar el derecho a la salud de las personas que viven en la calle no es una cuestión de voluntarismo, sino de justicia social.