Un feminicidio detrás de otro

Un feminicidio detrás de otro

Hoy contamos un nuevo feminicidio en Sevilla. Una mujer asesinada con arma blanca en su propia casa. Otro crimen que se suma a una lista que parece no tener fin.

Sentimos rabia y agotamiento porque, aunque existe un soporte legislativo construido en las últimas décadas, las leyes no bastan si la cultura patriarcal sigue impregnando nuestras instituciones, nuestras formas de organizarnos y la vida cotidiana. Mientras ese entramado estructural no cambie, las mujeres seguirán siendo asesinadas.

La justicia tampoco está cumpliendo con su papel. Una y otra vez se firman acuerdos que rebajan las violencias, se tipifican como delitos leves, se elude el juicio, y el agresor apenas carga con una orden de alejamiento. Mientras el sistema judicial siga priorizando la negociación y la minimización frente a la protección real y el castigo a los agresores, la impunidad se mantiene.

Cada feminicidio no es sólo un acto individual de violencia: es la expresión de una estructura que legitima y protege a quien agrede, y que deja a las mujeres desamparadas.

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada no podemos resignarnos. La violencia machista no es inevitable: es política, es cultural, es institucional. Y sólo cuando nos revolvamos como sociedad frente a ella, con valentía y determinación, dejaremos de contar una mujer asesinada tras otra.