

Ayer celebramos en la Fundación Euroárabe la primera gala de premios a iniciativas de transformación social del Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada. Fue un encuentro sencillo, pero cargado de sentido: poner en valor lo que hacemos desde el trabajo social y reconocer proyectos que transforman la vida de las personas y las comunidades.
La tarde se abrió con la actuación de Maaté Keita, que nos deleitó con dos canciones más, y dio paso a un acto en el que hubo espacio para la reivindicación -con Gaza como eje central- y para el reconocimiento al trabajo que se hace día a día desde nuestra profesión.
El jurado, formado por compañeras del Colegio y de la Facultad de Trabajo Social, presentó los proyectos finalistas: Killari, Distrito Centro contra la violencia de género y Acercando distancias. Tres iniciativas que reflejan la diversidad y la fuerza de nuestro oficio en Granada.
El premio fue para Atenea, un espacio de encuentro de mujeres con cáncer que nació gracias al impulso de Alba González y su madre. Por desgracia, Alba no pudo recogerlo tras el reciente fallecimiento de su madre, lo que llenó de emoción un reconocimiento que era, sobre todo, para ambas.
La gala se cerró con una idea clara: el trabajo social está vivo, genera comunidad y abre caminos de justicia social. Gracias a todas las personas que nos acompañaron. Habrá nuevos encuentros de este tipo y confiamos en que sean más y mejores.
