

Ayer, 20 de abril, el Colegio Oficial de Trabajo Social celebró su asamblea general ordinaria y extraordinaria, un espacio clave para la rendición de cuentas, la planificación y la toma de decisiones colectivas.
En el marco de la asamblea ordinaria, se presentaron y aprobaron las cuentas anuales correspondientes a 2025, así como la memoria de actividades del mismo ejercicio. Del mismo modo, se dio luz verde al presupuesto previsto para 2026, marcando la hoja de ruta económica para el presente año.
En cuanto a la asamblea extraordinaria, se aprobó el inicio del proceso de actualización de los estatutos del Colegio. Este paso implica la tramitación para incorporar de forma expresa el GISE (Grupo de Intervención Social en Emergencias) dentro del texto estatutario, así como la inclusión de las funciones propias del trabajo social y la actualización del Código de Buen Gobierno.
Se trata de modificaciones necesarias para reforzar la claridad normativa y la seguridad jurídica en la defensa de la profesión, especialmente ante posibles interpretaciones restrictivas o situaciones de intrusismo por parte de otras disciplinas.
