

Otra joven. Otra vida al límite. Otra agresión intolerable. En Las Palmas de Gran Canaria, una chica de 17 años lucha por sobrevivir tras ser brutalmente quemada, presuntamente por su pareja, un joven de 20 años ya detenido. El ataque, que le ha provocado quemaduras en el 95% del cuerpo, ha vuelto a recordarnos, con una crudeza insoportable, lo que tantas veces denunciamos: la violencia machista no descansa, no entiende de edades, barrios ni condiciones.
Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Granada mostramos nuestra más firme condena ante esta agresión y ante cada una de las formas en las que se manifiesta la violencia contra las mujeres. Este no es un caso aislado, ni un suceso fortuito. Es el reflejo de un sistema que permite, justifica y perpetúa el daño sobre las mujeres en todos los ámbitos de la vida.
Como profesionales del trabajo social, sabemos que esta violencia tiene raíces profundas y estructurales. Sabemos también que prevenirla y combatirla requiere voluntad política, recursos suficientes y una respuesta social a la altura de la emergencia feminista en la que vivimos.
Hoy no basta con lamentar. Hoy toca señalar, exigir y actuar. Porque no queremos más jóvenes quemadas. Porque no vamos a normalizar lo insoportable. Porque la vida de las mujeres importa.
